Hola, me llamo David, soy valenciano, tengo 17 años y quiero ser cerrajero.

1Ya sé que no es lo típico que alguien dice cuando está a dos pasos de entrar en la universidad para estudiar una de las carreras con nombres chulos de los que les ponen ahora. Ya sé que también es atípico que vaya por ciencias, que tenga una media de 9,1 y que mi vocación siga siendo abrir puertas, pero es así, qué le vamos a hacer.

Quizá la mosca detrás de la oreja en este sentido venga por mi abuelo, cerrajero durante sus últimos años de vida y quien me enseñó que hasta las puertas del infierno pueden abrirse con la llave indicada si te has aburrido de colarte en el cielo.

A menudo la gente no se plantea la importancia de éstos y otros trabajos más que infravalorados, pero que cuando no se tienen se echan de menos como agua de mayo.

Sí, cuando acabe mis estudios quiero montar mi propio negocio de cerrajería aquí, en Valencia, pero no la clásica habitación con llaves colgadas por todos lados, olor a metal quemado y delantales sucios encima de una silla. Me gustaría revolucionar el mundo de los https://www.cerrajerosoviedo.org abriendo un establecimiento que fuese más allá de las copias de llave usuales, que se convierta en un arte, que cada llave sea única, cada persiana de metal tenga algo de su dueño, cada cierre de seguridad sea único…

¿Por qué en cuanto podemos agregamos algún llavero a nuestras llaves de casa, de la bici, del coche o incluso del candado de la taquilla del gimnasio? Para no perder las llaves dicen muchos, para que éstas no queden tan sosas dicen otros.

¿Por qué no hacer de nuestras llaves nuestros propios llaveros? Porque aparte de ser más fáciles de reconocer, la seguridad no estaría reñido con el diseño, todo lo contrario ya que al tratarse de llaves más exclusivas éstas lo serían en todos los sentidos.

Puede que esté loco o que sea un genio, lo que tengo claro es que acabaré haciendo lo que más me gusta, o al menos intentando que funcione.